Con motivo del accidente de Chernobil, al ingreso en la Union Europea de las 3 republicas balticas, Lituania debio comprometerse a cerrar la central nuclear de Ignalina, dotada de 2 reactores RBMK-1500, refrigerados por agua grafito, con tecnologia
similar a la de la accidentada central rusa.
El compromiso hizo que en 2004 dejara de funcionar la primera unidad. La UE dio a Lituania 5 años de gracia al 2º reactor que produce el 90% de
la electricidad del pais y le permite exportar el excedente a Bielorrusia, Polonia y Letonia. Esto hace que sea Lituania, junto a Francia, el pais que mas depende de ese tipo de energia.
A tal punto que junto a Letonia y Estonia esten desarrollando un proyecto de nueva generacion con
3200 MW apoyado por Polonia que deberia concluirse en 2015 y esto haya obligado a su gobierno a pedir un nuevo plazo hasta hacerlo operativo.
La dependencia que Letonia tiene del gas que importa de Rusia le obliga a presionar a Lituania para conseguir una decision favorable de la UE. Tambien los estonios aspiran a conseguir una ampliacion del plazo mas alla del 2012 para cesar la produccion de pizarra bituminosa de la que extraen 80% de la electricidad con emisiones de CO2 que superan todas las normas.
Igualmente Finlandia esta empeñada en un fuerte desarrollo energetico nuclear al que no es extraño un consorcio estatal ruso.