Apelando a la penalizacion en Italia, que pone como limite a partir del cual se aplica con igual rigor a un 0,5 gramos de alcohol en sangre, al que se llega de diferente modo segun las condiciones de temperatura, sexo y peso del imputado, por ingesta de bebidas diversas, se puede interpretar que, en algunos casos, ella es demasiado severa y en otros podria considerarse exigua.
Aun aceptando los resultados favorables que han logrado las normas en vigencia reduciendo la cantidad de victimas, esto esta promoviendo la distincion que separa el castigo con mas dureza a quien conscientemente se emborracha o se droga y luego se pone a conducir, porque en tal caso el homicidio que provoque podra ser titulado como voluntario y no culposo.