Desde el principio de la comun relacion de los dos pilotos de Formula 1 con la casa Ferrari, de la cual conducen sus vehiculos, esta se preocupo por darles la misma exposicion mediatica.
La nueva situacion, despues del retiro de Michael Schumacher, estuvo desbalanceada desde su punto
de partida, debido a la distinta imagen que transmiten los dos.
De una parte el latino, expansivo, simpatico, extrovertido Felipe, que crecio en Ferrari, bien querido por todos, que no es indiferente a los medios, a los seguidores y a los simbolos de la escuderia, perfectamente capaz de hablar en italiano.
De otro angulo el frio, silencioso, retraido Kimi, agradable solo a los amigos, blindado dentro de un sistema de autodefensa, con poca sonrisa y una empatia incorporada, que habla en ingles y demuestra poco voluntad de hacerlo en italiano.