Se trata de una Ferrari 250 GT Berlinetta Lusso 1963 con carroceria color castaņo e interiores de cuero beige, adquirido por el actor Steve McQueen que consiguio un precio de 2.300.000 dolares en una subasta a la que accedio telefonicamente un comprador anonimo.
Del modelo rematado fueron construidos solo 350 unidades y seguramente era la que tuvo mejores detalles y representaba en el momento de su ultima
venta el mejor estado de conservacion.
Es evidente que el haber pertenecido a un personaje de renombre ha dado a esta pieza el precio extraordinario que logro, de lo que son ejemplos otros ocurridos con elementos que fueron de figuras de la farandula como Marilyn Monroe, Audrey Hepburn, Marlon Brando y Elvis Presley.