resultados de la politica de saneamiento en Londres
Ken Livingstone, cumpliendo su promesa del 2000, comenzo el 17 de febrero de 2003 a aplicar las medidas necesarias para eliminar el caos que representaba: velocidad media reducida a 16 km/h,
aire irrespirable, automovilistas bloqueados en filas interminables, bronquitis y alergias engrosando las estadisticas sanitarias, la capital produciendo el 8% (44 millones de toneladas) de todo el anhidrido carbonico de Gran Bretaņa, autobuses penalizados cada semana con 2 a 4 millones de esterlinas debido a retrasos en sus diagramas de circulacion.
Las normas fueron impuestas con la oposicion de un
20% de la poblacion, sobre todo de los comerciantes y se aplicaron en un area de 22 km2 a cualquier vehiculo (primero de 5 y despues de 8 libras - cerca de 8 euros de peaje) con excepcion de los residentes y otras pocas exclusiones, para invertir la recaudacion en el mejoramiento del transporte publico.
Un aņo despues los resultados eran: congestion disminuida en 30%, tiempo de viaje acortado en un 14%, 65-70 mil autos menos cada dia en el area prohibida, 29.000 pasajes mas sobre los autobuses y una recaudacion de 50 millones de esterlinas para
el transporte, con un mejoramiento de la puntualidad del 30%, ademas de la reduccion de la contaminacion del ambiente. Los datos, pasados otros 3 aņos estaban sustancialmente confirmados.
La comuna se propone objetivos todavia mayores: hasta 2025 reducir la emision de anhidrido carbonico en el 60% respecto al nivel de 1990.