Los airbags han disminuido el riesgo de lesiones que son consecuencia de accidentes de transito.
Cuando el sensor del sistema detecta una desaceleracion envia una señal a la unidad de control que, cuando supera el nivel preestablecido, activa los correspondientes airbags y se inicia la reaccion quimica que produce el despliegue.
El alojamiento de cada unidad contiene un componente que se enciende y al consumirse libera
gas que produce el inflado en milisegundos. Ese gas, naturalmente, no es toxico, pero puede provocar pequeñas molestias temporales en las vias respiratorias.