Ante la imposibilidad juridica de intervenir sobre los precios en Italia, algunas asociaciones de consumidores han vuelto a invocar el congelamiento del impuesto al valor agregado. Mas precisamente que el Estado renuncie a favor de los automovilistas al mayor gravamen (20%) que resulta sobre el precio ultimo.
Las previsiones de la Ley impositiva aceptan esa posibilidad pero no en beneficio de los adquirentes,
para formar, en el limite de los 100.000.000 de euros anuales, un fondo destinado a mejorar la eficiencia energetica, distribuyendo la mitad de esa suma entre las comunas, lo que genera en principio
el incremento de las estructuras administrativas necesarias para su implementacion, en contra de practicas mas eficaces para disminuir el precio de los carburantes cuando estuvieran dirigidas a los impuestos aplicables a la fabricacion y refinacion.