La Comision Europea impuso a Italia una disminucion de las emisiones industriales de Co2 para el periodo 2008-2012 que esta prevista en 195,8 millones de toneladas.
Esa reduccion del 6,3% representara un empeño financiero de cerca de 600 millones de euros al año
Si el objetivo no pudiera ser alcanzado y debiera apelarse al mecanismo de las multas de la Union Europea, el costo conjunto del que debiera hacerse cargo la economia italiana acumulara 3.500 millones de euros por año.
La medida toca alrededor de 1.200 industrias; más de la mitad relacionadas con la produccion de energia en plantas termoelectricas a partir del gas oil y el carbon, siguiendole las industrias de productos minerales, la transformacion de metales ferrosos y la refinacion del petroleo.