responsabilidad en la venta de coche por concesionarios
La empresa concesionaria no es representante del fabricante; es una persona que actúa en nombre y por cuenta propia, quedando el productor del automóvil eximido en caso de incumplimiento de quien tiene la concesión.
Su gestión es autónoma no obstante la existencia de una eventual subordinación técnica o económica y entra en el alea o riesgo del negocio que debe calcular frente a las ganancias que tiene como expectativa.
El contrato que firma con el concedente trata la coordinación de dos entidades jurídicas independientes y la colaboración en la organización lucrativa de la venta de los productos, aun cuando ante el público aparezca como sostenido por la potencia patrimonial del titular de la marca.