LOS AUTOS EUROPEOS VIAJAN A RITMO DISTINTO FRENTE A LAS NORMAS ANTISMOG
Los constructores de autos europeos se preparan para una larga campaña frente al plan de reducción
de la contaminación que tiene la Comisión Europea.
A las casas fabricantes les preocupa que todo esté recayendo sobre las espaldas del sector y tratan de
alentar un discurso más amplio que pase a través de carburantes, infraestructura y cultura de utilización de los vehículos.
El proyecto de la Comisión procura la reducción del 25% en el nivel de anhídrido carbónico que emiten los coches. En 2005 la media estaba en 162 grs. por km. y el objetivo es llevarla en 2012 a 120 grs.
La industria tendrá que disminuir 30 grs. mediante la puesta a punto de los motores y otros 5 grs. en neumáticos, aire acondicionado, etc.; los grs. restantes deberán conseguirse con el empleo de biocarburantes.
El debate se encuentra en sus comienzos y el bloque de las automotrices no es homogéneo, ya que el gas que dejan en el ambiente difiere de 139 grs. que se atribuyen a los Fiat, 144-151 grs. a las marcas francesas, 156 a Volkswagen, 185 a Mercedes, 192 a BMW y 195 a Volvo.