MALESTAR EN LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ NORTEAMERICANA
Las empresas automovilísticas de Estados Unidos de Norteamérica, que representan a los fabricantes históricos, atraviesan un momento no exento de dificultades.
Al destacado avance de la concurrencia japonesa y
coreana se agrega el reconocimiento de la necesidad de ahorro de energía y de acudir al uso de carburantes alternativos que incentivan la producción de coches híbridos.
Hechos destados confirman ese malestar: Chrysler
ha terminado en manos de los alemanes y ya está haciendo sufrir a la casa madre Mercedes; General
Motors está fatigosamente buscando su relanzamiento y Ford Motors evidencia en sus actividades y resultados los signos de una crisis de proporciones.
Todos los gigantes parecen ir dejando campo al avance de Toyota que se apresta a convertirse en la reina del mercado mundial.