Devido a las catástrofes ocurridas en el Golfo de México a mediados del 2005, la cotización del petróleo está ya muy cerca de las nuves.
En la península ibérica, los precios registraron máximos históricos.
Estas subidas no tienen relación con la disponibilidad del suministro, sino por el posible riesgo de interrupción del mismo.
Las estimaciones de los analistas más optimistas preveen una cobertura de por lo menos 45 años más.
Habría ya que tomar conciencia y montarse en la investigación y aplicación masiva de energías alternativas, más allá de intereses y especulaciones de los "dueños del mundo".