Eliminar la dependencia es el objetivo para garantizar que no se produzca en Europa un colapso derivado de la insuficiencia de recursos energéticos provistos desde los suministradores.
Para conseguirlo se debería recurrir a nuevas fuentes o procurar una mayor eficiencia en la gestión de las que se emplean actualmente.
El plan establecido por la Unión europea para 2020 trata que el 12% de las necesidades se satisfaga con elementos alternativos a los tradicionales, mientras que un 20% provenga del ahorro.
Una vía todavía poco explorada y menos aplicada, es utilizar el calor generado por combustión de los residuos después de tratarlos evitando problemas derivados de las sustancias contenidas. Este sistema lograría la reducción de la emisión de anhídrido carbónico en proporción de 10.000.000 de toneladas por cada 1% empleado en cubrir el abastecimiento de la Unión de tal forma que en 2018 reduciría 70.000.000 de toneladas del gas venenoso que somete al planeta.