En Argentina se está desarrollando un negocio ilegal manejado por comerciantes inescrupulosos que han formado pseudo aseguradoras para el seguro automotor.
Se trata de organizaciones que venden pólizas como si fueran compañías de seguros y hasta hacen publicidad para hacerse conocer.
Muchas de ellas se adjudican nombres de fantasía que buscan usufructuar por su similitud con empresas autorizadas legalmente.
Los damnificados son atraidos por agentes que participan de la estafa con fuertes comisiones y ofrecen las coberturas inexistentes a precios que están en el 20 al 25% de la tarifa real.
Las denuncias hechas a la Superintendencia de Seguros como órgano fiscalizador han generado publicaciones en los medios gráficos masivos y ya ha originado causas que se están sustanciando con algunos problemas jurisdiccionales que contribuyen a mantener el manejo doloso de este asunto.