El mítico modelo, que se destacó en la década de los 60 como competidor directo del Mustang de la Ford, se opondrá en un futuro próximo a la seducción que ejerce en los clientes norteamericanos el diseño y los precios de los vehículos japoneses.
La imagen que se espera, a juzgar por el prototipo exhibido en el invierno pasado en Detroit, promete para las diversas versiones del Camaro, automóviles de muy buen porte y gran potencia.
Debajo del capot de la muestra expuesta se observaba un poderoso motor de 8 cilindros en V y 6 litros fabricado en aluminio, destinado a proporcionar 400 caballos de potencia.
Se espera, además, que dentro de los avances tecnológicos, procurando ahorro de combustible, se le incorpore un sistema similar al que permite desactivar alguno de los cilindros en el que presenta el motor Hemi de 5,7 litros que emplean algunos de los vehículos de Daimler-Chrysler.