EL RIESGO DE GRANIZO EN LA COBERTURA DEL SEGURO AUTOMOTOR
La naturaleza no está exenta de los cambios que se operan también en la cultura de la sociedad. En los últimos tiempos la velocidad con que se verifican esas modificaciones están originando variaciones significativas en las condiciones de los seguros que intentan adecuarse a las nuevas circunstancias que involucran a los objetos potencialmente afectables.
A fines de julio de 2006 la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores fue afectada por una atípica caída de granizo que originó daños muy importantes en edificios, árboles y otros bienes, entre ellos los automotores que circulaban o estaban estacionados, no protegidos del meteoro.
Siendo la cobertura básica la de responsabilidad civil hacia terceros, robo total o parcial, incendio y destrucción total, ella no incluye los daños por granizo, ya que se interpreta que no es una causa fortuita o de fuerza mayor sino un hecho previsible de una magnitud extraordinaria.
La mayoría de las personas que sufrió las consecuencias de este fenómeno natural fue sorprendida al no obtener resarcimiento alguno.
En la posición "todo riesgo" el granizo está cubierto aunque, tomado con franquicia, la rotura de cristales se absorbe en ella. Las aseguradoras están ahora tratando de mejorar la póliza básica con la denominación "terceros completo" que comprendería este riesgo; naturalmente, esto agregaría a la prima el mayor costo que ello representa.