Los costes elevados del combustible, han llevado a los investigadores al desarrollo de nuevas fuentes de energía, de costes más accesibles y menos contaminantes.
El alchool y el biodiésel parecen ser las alternativas más viables.
Este último se extrae de cualquier tipo de aceite vegetal, y lo más importante es que no influye si ha sido utilizado o no.
Las emisiones que produce son menos nocivas para el medio ambiente y permite su combustión a una menor compresión dentro del cilindro.
Al contrario que el gasoil, tiende a obstruir de mayor forma los filtros, debido a la concentración de partículas en su composición.
En los surtidores donde se comercializa registra una proporción de venta de un 15 %, frente al 85 % del diésel.