VW ha empleado un sistema de conducción automática, lo que le permitirá desarrollar con precisión y rapidez la fabricación de los futuros chasis para este tipo de tecnología.
El sistema consiste en un scaner colocado en el frente del vehículo que registra todo el circuito, esta información es analizada y en base a ella, crea la trazada ideal y la velocidad máxima con que el coche puede pasar por el mismo, luego es trasmitida a los pedales y dirección mediante un ordenador, y, así, con precisión matemática hace que el vehículo circule de forma precisa.
Se ha comprobado que el Golf 53+1 es más efectivo al realizar una vuelta completa 1.5 segundos más rápido que el ser humano.