Un Salón de Ginebra sin concept-cars de ensueño no sería lo mismo.
Esta edición ha contado con varios prototipos de gran factura, aunque el mejor de ellos ha sido, probablemente, el Saab Aero X.
Se trata de un biplaza cerrado precioso, con una espectacular apertura de puertas simulando la de la carlinga de un avión caza como los que también fabrica la firma sueca que con este automovil explora sus orígenes.
Su viavilidad no está decidida, pero el ejercicio de estilo es impactante.
Y no solo por la llamativa cinemática de las puertas, sino porque incluso con el coche cerrado, la linea es de un deportivo biplaza muy atractivo y esbelto.
Este es el coche que la firma sueca necesita para levantar el vuelo definitibamente y asentar la buena imágen de marca.
El motor es un V6 biturbo de 400 CV alimentado por bioetanol y su suspensión está controlada electrónicamente.
Para deleite español, estará en el próximo Salon del Automovil de Madrid.